La opción más común, especialmente para bebés y niños pequeños, es contratar a una niñera privada. La mayoría de las familias encuentran una por el boca a boca o en los grandes grupos de Facebook de expatriados de Bali, y luego hacen una semana de prueba remunerada antes de comprometerse. Pide referencias a otros padres, no solo la lista de la propia niñera, y reúnete en persona antes de pagar nada. Muchas niñeras hablan suficiente inglés para el cuidado diario, aunque conviene dejar por escrito rutinas, comidas y normas de seguridad en un lenguaje sencillo para que nada se pierda en la traducción. Algunos vecinos comparten el tiempo de una niñera entre dos familias con niños de edades similares, lo que funciona bien si ambos hogares se ponen de acuerdo sobre pantallas, meriendas y disciplina.
Las guarderías se concentran en las zonas con mayor población de expatriados (Canggu, Ubud, Seminyak y Sanur) y van desde sencillas instalaciones en casas particulares hasta centros más grandes con zonas de juego al aire libre y rutinas establecidas. Un número creciente se ubica dentro de espacios de coworking o coliving, lo que permite dejar al niño unas horas mientras se trabaja cerca. Los horarios y las edades límite varían mucho de un sitio a otro, así que conviene visitarlos en persona, observar cómo el personal interactúa con los niños durante un día normal y preguntar por la proporción de cuidadores por niño y qué ocurre si un niño se enferma o se lastima. Los estándares de licencias e inspección son más laxos aquí que en muchos países occidentales, por lo que tu propio criterio es la mejor garantía.
A partir de los dos o tres años, muchas familias optan por una escuela infantil, desde pequeños centros de inspiración Montessori o Waldorf hasta programas de educación temprana vinculados a grandes colegios internacionales como Green School o Bali Island School. Estos programas combinan el aprendizaje estructurado con mucho juego al aire libre y en la naturaleza, y algunos enseñan en parte en indonesio junto con el inglés. Los centros más demandados pueden llenarse con meses de antelación, sobre todo para el curso escolar que empieza en agosto, por lo que conviene visitar opciones e inscribirse temprano si tienes uno específico en mente. Habla con otros padres a la hora de la recogida sobre cómo funciona el colegio en el día a día. Esa experiencia de primera mano dice mucho más que cualquier folleto.
Have a follow-up about your own situation?
Ask the Knowmads family guide