El principal atractivo es la playa. El mar en Sanur es tranquilo y poco profundo porque un arrecife frena el oleaje, por lo que es de los pocos lugares en Bali donde los niños pequeños pueden bañarse y nadar sin preocuparse por las fuertes corrientes. Un largo paseo pavimentado recorre toda la costa y se usa para caminar, andar en bicicleta y pasear con carritos en lugar de para conducir, algo poco común en la isla. Las calles del casco antiguo también tienen aceras reales en buen estado, por lo que moverse con un cochecito o un niño en bicicleta es viable, a diferencia de las zonas turísticas más concurridas de Bali.
El ritmo es más pausado que en Canggu o Seminyak. Sanur ha sido durante mucho tiempo el hogar de jubilados y residentes expatriados de larga estancia en vez de un público joven y fiestero, y cada vez más familias jóvenes se instalan aquí precisamente por su ambiente tranquilo y consolidado. Encontrarás parques infantiles, cafeterías familiares con menú infantil y escuelas de natación, además de una red activa de padres organizada en torno a encuentros informales y grupos de chat. Si buscas una rutina nocturna tranquila y vecinos con niños, encajará muy bien. Si buscas un ambiente social vibrante o mucha fiesta cerca, mejor mira en otra parte.
A nivel logístico, Sanur está cerca del aeropuerto Ngurah Rai, más que Canggu o Ubud, lo cual resulta práctico para vuelos frecuentes a casa o viajes para renovar el visado. Hay hospitales con urgencias de nivel internacional cerca, lo que aporta tranquilidad a muchos padres. El tráfico dentro de Sanur es más fluido que en el corredor Canggu-Seminyak, aunque desplazarse a otras partes de la isla sigue implicando los atascos habituales. La vivienda tiende a inclinarse hacia casas con pequeños jardines en lugar de villas de varias plantas; las buenas opciones se agotan rápido, por lo que conviene buscar con tiempo y visitar los inmuebles en persona antes de firmar un contrato.
Have a follow-up about your own situation?
Ask the Knowmads family guide