El scooter es la forma principal de moverse por Bali, y muchísimas familias locales y expatriadas viajan con niños pequeños acomodados delante o de pie en la plataforma. Es algo común, pero no por ello de bajo riesgo. Las carreteras suelen ser estrechas y poco iluminadas de noche, con presencia de perros, baches y frenazos repentinos, además de conductores que se incorporan casi sin avisar. En Bali no existe una cultura arraigada de sillas de coche o cascos infantiles, por lo que la mayoría de los niños viajan con equipo de adulto o sin protección, siendo esta la mayor brecha de seguridad.
Si decides moverte en scooter con tu hijo, algunas medidas reducen el riesgo. Consigue el casco certificado más pequeño que encuentres y asegúrate de que quede bien ajustado; un casco suelto apenas protege en una caída. Sujeta al niño con el brazo en lugar de confiar en que se agarre solo, y mantén una velocidad baja, sobre todo en curvas y grava. Evita las horas punta, los aguaceros de la temporada de lluvias y los trayectos nocturnos, cuando la visibilidad y el comportamiento de los conductores empeoran. Las calles secundarias y los caminos tranquilos son mucho más seguros que las carreteras principales con autobuses turísticos y camiones.
Para cualquier trayecto más largo que un recorrido local corto, o si tu hijo necesita una silla de auto adecuada, un coche con cinturones y silla infantil es la opción más segura, y las aplicaciones de transporte en Bali ya ofrecen opciones de coche en la mayoría de las zonas. Si tienes dudas sobre qué edad o configuración es adecuada para tu hijo, o si tiene alguna condición médica que haga riesgosos los viajes en scooter (problemas de oído, antecedentes de convulsiones, bebés muy pequeños), consulta con tu pediatra o en una clínica local antes de convertirlo en una costumbre.
This is general information, not medical advice. For anything specific to your child, please consult a doctor or a travel-health clinic.
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